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Declaracion del Consejo de la Federacion de la Asamblea Federal de Rusia en relación con la violación del principio de libertad de expresión por las empresas estadounidenses globales de la Internet

El Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia censura resueltamente la actuación de las empresas estadounidenses globales de la Internet que, por razones políticas, sin fundamentos legales y contrariamente a las normas del Derecho Internacional restringen la libertad de expresión en las redes sociales de la red de información y comunicaciones Internet.

La evolución de los acontecimientos tras los comicios presidenciales en los Estados Unidos de América muestra que las empresas gigantes estadounidenses de la Internet han optado por un amplio uso de la censura que contradice los principios de la democracia, el universalmente reconocido derecho de los ciudadanos a buscar, obtener y divulgar la información, así como por bloquear ilegalmente las plataformas digitales alternativas. Dado que las redes sociales se supeditan a los objetivos políticos de la elite gobernante de los Estados Unidos de América, surge la amenaza de imposición a sus usuarios de una visión subjetiva y preconcebida de lo que acontece no sólo en este país sino en el mundo entero.

Es sobre todo peligroso que las restricciones de la libertad de expresión se introduzcan no a tenor de la ley, sino por decisión de los ejecutivos de las empresas de la Internet, tengan un carácter arbitrario y no se basen en la legalidad. Correspondientemente, fuera del marco legal se restringe el acceso a la información para centenares de millones de internautas privados del derecho a expresar libremente las opiniones que no contradicen las normas legislativas.

Cabe destacar que se trata del control monopolístico sobre la red global por parte de las empresas de la Internet que representan un solo país -los Estados Unidos de América- y estrechamente vinculadas con sus instituciones públicas, lo que está preñado del afianzamiento del predominio de un solo Estado sobre la mayor parte del intercambio mundial en redes.

Las resoluciones ilegales tomadas por los ejecutivos de las redes sociales estadounidenses vuelven a confirmar que la usurpación del control sobre la Internet no es amenaza inventada sino una realidad. Tal control representa una potente arma utilizada no sólo para atentar contra las libertades civiles y la libertad de expresión en los propios Estados Unidos de América, sino que puede ser empleada contra otros países, incluyendo al objeto de influir sobre los ánimos en la sociedad, provocar crisis políticas internas, influir sobre la soberanía del pueblo y los resultados de las elecciones.

Los senadores de la Federación de Rusia consideran de inadmisible la postura de las empresas estadounidenses de la Internet que someten a una rígida censura las opiniones políticas indeseables, incumpliendo sus compromisos a luchar contra la propagación de unas informaciones no fidedignas, incluidas aquellas que estimulan activamente a los ciudadanos rusos a participar en las protestas no autorizadas, en medio de un alto riesgo de contagio del nuevo coronavirus. Pese a que las acusaciones falsas fueron en reiteradas ocasiones oficialmente desmentidas, los ejecutivos de dichas empresas rehúsan obstinadamente eliminar o bloquear dichos contenidos.

 En estas condiciones, el Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia llama la atención de los organismos legislativos de todos los Estados del mundo sobre la apremiante necesidad de redactar legislaciones nacionales con tal de limitar el predominio y la arbitrariedad de las empresas de la Internet globales. No se puede permitir que las decisiones unilaterales de sus ejecutivos suplanten las leyes de los Estados soberanos.

La reglamentación de las actividades de las empresas de la Internet en la zona de su jurisdicción es un derecho legítimo e inalienable de todo Estado para proteger su espacio de la información, el derecho de los ciudadanos a recibir y divulgar libremente la información. Para Rusia, tal reglamentación, a la par con el fomento de sus propias redes sociales y plataformas digitales, constituye un importante e imprescindible componente de las medidas llamadas a garantizar la soberanía digital nacional.

El Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia exhorta al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a los mecanismos de seguimiento de referencia del Consejo de  la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, al Secretario General del Consejo de Europa, al Presidente en ejercicio de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, al Representante de Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa para la libertad de los medios a prestar atención primordial a la tarea de limitar las prácticas arbitrarias de las empresas estadounidenses globales de la Internet para prevenir la amenaza de que establezcan una “dictadura digital”. Esta cuestión ha de ser objeto de la más seria consideración en las sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas y sus principales comités de referencia, de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y de la Asamblea Parlamentaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa.

 La amenaza de un descontrolado predominio de las empresas de la Internet globales, surgida últimamente, impone la imperiosa necesidad de iniciar la elaboración de una convención internacional que reglamente sus actividades. Esta labor debe estar encaminada a elaborar unas normas universalmente reconocidas que descarten unas decisiones arbitrarias y coloquen el intercambio mundial en la Internet sobre una sólida base del Derecho Internacional.

La red global debe seguir siendo un espacio de la libertad de expresión y de la libertad de información reglamentado por la ley, y no un instrumento de la política practicada por un solo Estado y los monopolios mediáticos estrechamente vinculados con éste.