Relaciones económico-comerciales

En los últimos años, el comercio entre Rusia y México se ha desarrollado a un ritmo sostenido. Según las estadísticas rusas, en 2019 el intercambio comercial bilateral alcanzó 2,6 mil millones de dólares. Las exportaciones rusas son de 1,5 mil millones de dólares, mientras las importaciones son de 1,1 mil millones de dólares.

Las exportaciones rusas representan tales grupos de productos como metales y productos derivados de ellos (74,9%), productos químicos (10,8%), productos alimenticios y materias primas agrícolas (10,2%), productos de madera y papel (1,55%). Los principales productos de importación de México a Rusia son productos de maquinaria, equipo y vehículos (72,8%), productos de cobre (9%), así como productos alimenticios y materias primas agrícolas (8,9%).

Varias grandes empresas rusas están presentes en el mercado mexicano. Por ejemplo, el Grupo Rostec promueve productos de carácter militar y civil, mientras Lukoil Lubricants ingresó al mercado con una gama amplia de productos derivados del petróleo. También continúan los suministros de vehículos rusos “UAZ”, de vodka de la empresa “Crystal” y productos de chocolate de United Confectioners Holding.

Las empresas mexicanas promueven productos alcohólicos y alimentarios en el mercado ruso; se observa su interés en importar productos metalúrgicos de Rusia, así como fertilizantes minerales, petroquímicos y equipos para extracción de petróleo y de gas. En Rusia, siguen desarrollando sus actividades las compañías mexicanas GRUMA, NEMAK, OMNILIFE y MABE.

El desarrollo de los lazos comerciales y económicos entre Rusia y México se facilita gracias a la intensidad de contactos bilaterales, durante los cuales se forma un nuevo nivel de relaciones, caracterizado por la aspiración a tener la cooperación mutuamente beneficiosa. En octubre de 2018, se realizó la visita a México de la delegación encabezada por el Viceministro de Industria y Comercio de la Federación de Rusia, Alexéi Gruzdev. En el marco de esta visita se llevaron a cabo las negociaciones con la parte mexicana, durante las cuales se identificaron las perspectivas de cooperación bilateral en fabricación de vehículos, agricultura, energía y otras industrias.